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PIEL DE ROSÁCEA

Unas mejillas enrojecidas pueden parecer signo de buena salud. Sin embargo, cuando se deben a la rosácea, reflejan un proceso inflamatorio interno que no siempre es visible.

La rosácea suele estar asociada a un desequilibrio entre los ácidos grasos omega 3 y omega 6, lo que provoca una inflamación de bajo grado a nivel celular. Esta se manifiesta en la piel en forma de capilares dilatados, enrojecimiento, irritación y, en algunos casos, imperfecciones.

Nota: Evita el uso de aceites, incluso naturales, durante un brote activo de rosácea.

Comfort visible en 7-10 días

Set de iniciación para piel con rosácea

Antes/después

Resultados excelentes de una de nuestras clientas tras utilizar nuestro ritual para la rosácea.

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Calma tu piel en 4 pasos

1. Reequilibra la barrera cutánea

Cuando se trata de rosácea, menos es más. Por la mañana, aclara el rostro únicamente con agua fría. Por la noche, utiliza nuestro Organic Purifying Cleanser, una fórmula suave con ingredientes terapéuticos que ayudan a calmar la inflamación sin irritar la piel.

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2. Sérums calmantes

La piel con rosácea no tolera bien las sustancias grasas, ni siquiera las de origen natural. Por ello, recomendamos combinar nuestro Organic Hydrating Toner con la Soothing Lotion. Ambas fórmulas, ricas en activos antiinflamatorios y antibacterianos, ayudan a calmar la piel y reducir la reactividad.

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3. Refuerza la piel

Para fortalecer el sistema natural de defensa de la piel, recomendamos utilizar la Collagen Boost Mask o la Green Detox Mask una o dos veces por semana. Estas mascarillas ecológicas liofilizadas pueden mezclarse con miel (de acción antibacteriana) o kéfir (que ayuda a reforzar el microbioma cutáneo).

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4. Aumenta tu aporte de Omega 3

Dado que la rosácea suele estar relacionada con un desequilibrio entre omega 3 y omega 6, es recomendable aumentar la ingesta de estos ácidos grasos esenciales. Puedes optar por suplementos o incluir en tu dieta pescados grasos como el salmón o el arenque.

Si sigues una dieta vegana o vegetariana, elige aceite de algas, nueces o semillas de chía.

Solución eficaz a largo plazo